• Defender la Memoria, la Cultura y la Participación Vecinal es también
defender la Democracia.
Desde la Asamblea de Izquierda Unida en el Distrito de
Latina (Madrid) tanto la militancia como las personas simpatizantes que la
componen queremos manifestar con claridad nuestra postura respecto a la
reciente intervención artística llevada a cabo en las gradas del parque de las
Tres Cruces. Consideramos firmemente que la pintura realizada con los colores
de la bandera republicana no debe ser calificada como un acto de vandalismo,
sino que debe entenderse como un mural vecinal con un claro propósito artístico,
memorialista y participativo.
Hasta donde se sabe, esta acción fue impulsada de
forma espontánea y desinteresada por vecinas y vecinos anónimos del barrio,
quienes, mediante la colaboración colectiva, buscaron aportar valor al entorno
urbano.
Lejos de ocasionar deterioro o daño alguno al mobiliario público, esta
intervención ha contribuido al embellecimiento del parque, dotándolo de una
nueva dimensión estética y simbólica. Se trata de una expresión legítima que
pretende fortalecer el vínculo entre la ciudadanía, la historia y el espacio
público. En este punto es importante recordar — y subrayar ante quienes puedan
haberlo olvidado o incluso lo desconozcan — que la bandera tricolor republicana
forma parte del legado Constitucional e Histórico de nuestro país. Fue el
símbolo legítimo de España durante la Segunda República Española, un período
fundamental en la historia democrática del siglo XX.
En este sentido, su
representación visual se enmarca dentro del ejercicio del derecho a la libertad
de expresión y a la creación artística, ambos derechos fundamentales
reconocidos y protegidos por la Constitución Española.
Además, esta
intervención ha sido bien acogida por una amplia parte del vecindario, que la
percibe no solo como una manifestación artística, sino también como un gesto de
recuperación de la Memoria Democrática, un valor esencial en una sociedad
plural y consciente de su historia. Numerosas personas del barrio han expresado
a esta Asamblea su satisfacción al ver cómo un espacio público cobra nueva vida
y adquiere un significado que refuerza la identidad colectiva del distrito.
Por
todo lo anterior, consideramos imprescindible que tanto las instituciones
públicas como los partidos con representación municipal actúen con
responsabilidad y sensibilidad democrática ante este tipo de iniciativas. Lejos
de condenarlas o criminalizarlas, deberían reconocer su valor como expresiones
legítimas de participación ciudadana.
En consecuencia, solicitamos que esta
intervención artística sea reconocida oficialmente como un mural vecinal y no
como un acto de vandalismo. Asimismo, pedimos que se garantice su protección y
mantenimiento como parte del patrimonio simbólico y cultural del distrito de
Latina.
Porque defender la Memoria, la Cultura y la Participación Vecinal es
también defender la democracia.
Comisión Colegiada de la Asamblea de Izquierda
Unida de Latina