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Policía investiga la presunta violación de dos jóvenes de 18 y 19 años, abandonadas junto a la estación de Laguna

Policía Nacional investiga la supuesta violación de dos jóvenes bajo sumisión química tras asistir a una fiesta en un piso turístico de Gran Vía.

Las chicas, de 18 y 19 años de edad y origen peruano, despertaron desorientadas, el 18 de julio de 2026, en un banco, junto a la estación de Cercanías y Metro de Laguna, en el barrio de Lucero.

Las víctimas acudieron ese mismo día a la Comisaría de Puente de Vallecas para denunciar los hechos. Tras recobrar el conocimiento, las jóvenes alertaron a la Policía Municipal y a los servicios de emergencias. 

En sus primeras manifestaciones ante las autoridades, ambas refirieron encontrarse en un estado de gran nerviosismo y aturdimiento, señalando sufrir intensos dolores en el área vaginal con erosiones visibles, además de molestias en la zona anal.

Desarrollo de los hechos y pérdida de conocimiento

Según explicaron las afectadas, acudieron durante la noche del 17 de julio de 2026, junto a un amigo, hasta el inmueble de Gran Vía, donde se encontraban otros tres hombres. 

En el transcurso de la reunión ingirieron diversas bebidas alcohólicas combinadas, como ginebra, ron y whisky. En un momento determinado, comenzaron a notar sensaciones de mareo y se dirigieron al servicio, sintiéndose progresivamente indispuestas.

Ambas coincidieron en señalar que perdieron el conocimiento a partir de ese instante, sufriendo una amnesia total sobre lo acontecido en las horas posteriores. Según indicaron, se despertaron de forma simultánea en un banco de madera de la calle Cuart de Poblet, próximo a la parada de Metro de Laguna, acompañadas por el amigo con el que habían acudido al piso. Una de las jóvenes tenía la prenda íntima superior desabrochada y las dos presentaban la misma sintomatología física.

Asistencia de emergencias y protocolo activado

Hasta el lugar se desplazaron sanitarios de SAMUR-Protección Civil junto a un psicólogo de guardia para prestar asistencia especializada, activándose de inmediato el protocolo previsto para probables delitos contra la libertad sexual. Durante la atención sanitaria, la joven de 19 años precisó que entre los asistentes al inmueble se consumió marihuana, tusi y otros estupefacientes, recalcando que ni ella ni su compañera habían tomado drogas.

A causa de la confusión y el estado en el que se encontraban, las denunciantes no pudieron aportar datos precisos sobre el desarrollo del suceso ni sobre la identidad de los implicados. Tras recibir la primera asistencia, acudieron a la comisaría de la Policía Nacional en Puente de Vallecas para formalizar la denuncia, iniciándose las gestiones policiales para esclarecer lo sucedido y verificar la posible sumisión química y agresión sexual.

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