La Fiscalía pide 22 años de cárcel para el acusado de matar de una puñalada a un profesor chileno en un bar del barrio de Batán, el 22 de diciembre de 2023.
El supuesto autor del crimen es un vecino discapacitado que apuñaló a Sebastián Bello, de 35 años, en el bar The Batan & Co. Argumentó que lo hizo porque temió por su integridad física.
Mientras que la acusación sostiene que se trató de un asesinato con alevosía, la
defensa argumenta que el imputado actuó en medio de una crisis psicológica y
que la puñalada fue producto de un "movimiento impulsivo", según publica The Clinic.
En otro extremo del bar estaba Daniel Ávila B, con una
navaja entre sus ropas. Tenía 47 años, una discapacidad física reconocida del
43%, según informó el medio español 20 minutos, y había
llegado al local acompañado de otra persona y algunos comensales lo oyeron
quejarse de que se había quedado sin trabajo.
No conocía a Sebastián Bello. Nunca había escuchado su
nombre. Bello tampoco sabía quién era él. Eran dos desconocidos compartiendo el
mismo espacio un bar de barrio, atendido amablemente por su
nombre y ampliamente valorado por sus clientes.
Ambos hombres quedarían unidos para siempre. Cruz de navajas
en Madrid. Uno moriría desangrado tras recibir una puñalada en el cuello. Las
sangres tiñeron de malva el piso. El otro terminaría detenido y, casi tres años
después, enfrenta una petición de 22 años de cárcel por parte de la Fiscalía
española.
Según la versión de la Fiscalía, Sebastián Bello se
encontraba en estado de ebriedad cuando se produjo el encuentro con Ávila. El
acusado le habría pedido que se alejara y, al no obtener respuesta, extrajo una
navaja y le propinó una puñalada en el lado izquierdo del cuello. La herida
provocó una hemorragia masiva que derivó en un infarto y una parada
cardiorrespiratoria. Bello fue trasladado al Hospital Clínico San Carlos, donde
murió dos días después.
La defensa de Ávila, sin embargo, sostiene una versión
distinta. Su abogada afirma que previamente se había generado una situación
tensa al interior del local porque Bello habría acosado sexualmente a una mujer
por la que el acusado sentía interés. Según esa tesis, además, el chileno le
habría dirigido insultos.
La tesis de la defensa: una discapacidad psíquica y un
“movimiento impulsivo” en Madrid
Según expuso la abogada de Ávila ante los jueces,
la agresión ocurrió después de una serie de episodios que habrían generado una
situación de creciente tensión dentro del bar de Madrid.
Fue en ese contexto que la defensa planteó uno de los
argumentos más llamativos del caso. La puñalada, sostuvo, no habría sido
producto de una decisión fría o planificada, sino de un “movimiento impulsivo”
desencadenado por la tensión del momento. En otras palabras, la agresión habría
sido una reacción inmediata frente a una situación que el acusado percibía como
hostil y degradante.
La estrategia de la defensa no se limita a reconstruir lo
ocurrido aquella noche. También busca explicar quién era Ávila antes del
crimen. Su abogada sostuvo que el hombre acostumbraba portar la navaja no con
fines ofensivos, sino como una “arma coactiva” destinada a protegerse. Según
argumentó, debido a su discapacidad habría sido víctima frecuente de burlas,
humillaciones y agresiones por parte de terceros.
La letrada añadió además que el acusado padecía un trastorno
ansioso-depresivo que, combinado con los acontecimientos ocurridos en el bar,
habría derivado en un estado de “despersonalización”. Bajo esa condición,
afirmó, Ávila habría perdido momentáneamente la conciencia de sus actos y la
capacidad de comprender plenamente las consecuencias de lo que estaba haciendo.
Ese planteamiento choca frontalmente con la tesis de la
Fiscalía española. Para la acusación, no existen circunstancias atenuantes que
modifiquen la responsabilidad penal del acusado y los antecedentes reunidos
durante la investigación permiten sostener que se trató de un asesinato
cometido con alevosía.
Por esa razón, el Ministerio Público español solicita una
condena de 22 años de prisión. Además, pidió que Ávila indemnice con 300.000 euros a los familiares de Sebastián Bello, cuya muerte conmocionó tanto a la
comunidad chilena en España como al mundo académico en Chile".