El barrio de Ciudad Universitaria, en Moncloa-Aravaca, es el
que más usos dotacionales tiene; Orcasur, en Usera, el que cuenta con más
equipamientos sanitarios; Hellín, de San Blas-Canillejas, el que posee mayor
proporción de superficie residencial,
aunque Aluche es el barrio con más viviendas, y Sol es el barrio que alberga más superficie comercial.
Estos y miles de datos más que describen cómo es la capital de España al
milímetro se recopilan ya en el germen de la herramienta que permitirá
planificar urbanísticamente el Madrid del futuro.
Este instrumento digital se llama Simulador Estratégico de
Ciudad, y ya dispone de la primera pata que lo compone para avanzar hacia un
modelo urbanístico basado en datos, adaptativo y capaz de simular escenarios
futuros para mejorar la toma de decisiones. Se trata del Visor Diagnóstico del
Plan Estratégico Municipal, que ya está activo para uso interno del
Ayuntamiento de Madrid y cuenta con el primer gran diagnóstico del término
municipal.
La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, ha
explicado, este 26 de marzo de 2026, qué supone esta herramienta para la Administración, de la que ha dado
cuenta en Junta de Gobierno el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y
Movilidad, Borja Carabante. Gracias a este simulador, el Gobierno de turno
podrá diagnosticar de forma más precisa los desafíos urbanos, detectar
desequilibrios territoriales y evaluar el impacto de políticas públicas antes
de aplicarlas.
Con esta iniciativa, Madrid busca posicionarse entre las
ciudades europeas más avanzadas en planificación urbana basada en datos y
tecnología de vanguardia para reforzar su capacidad de anticipar retos como el
acceso a la vivienda, la transición ecológica o las desigualdades
territoriales.
La piedra angular del Plan Estratégico Municipal
El desarrollo de esta tecnología surge en el marco de la
elaboración del Plan Estratégico Municipal (PEM), que sustituirá al
Plan General de Ordenación Urbana de 1997, y será el primer plan nativo
digital. El Simulador Estratégico de Ciudad será la piedra angular del PEM y su
desarrollo completo se ha programado en tres fases. La culminación del Visor
Diagnostico del PEM supone la finalización de la primera, permitiendo obtener
un diagnóstico activo del estado de la ciudad en cada uno de los ocho retos
establecidos en el PEM (modelo de ciudad, sociedad, vivienda, neutralidad
climática, economía, movilidad, espacio público y cultura y patrimonio).
El diagnóstico se ha servido de la información del visor,
compuesto por un sistema con 190 indicadores urbanos que integra 134 conjuntos
de datos procedentes de 37 fuentes oficiales como el INE, el catastro, la
Dirección General de Estadística, el Canal de Isabel II, el Registro de la Propiedad,
de la Comunidad de Madrid y múltiples fuentes municipales como movilidad,
vivienda, demografía, medio ambiente o actividad económica.
El visor permite
realizar una lectura multiescalar activa sin precedentes, analizando la ciudad
desde el conjunto del municipio hasta el nivel de barrio, manzana o incluso
parcela y visualizar los datos mediante mapas interactivos e indicadores
urbanos.
El Simulador Estratégico, un proyecto en tres fases
El proyecto se desarrolla en tres fases. La primera consiste
en la creación del Visor Diagnóstico de la ciudad, que integra indicadores
urbanos. En fases posteriores se incorporarán funcionalidades de simulación de
escenarios y evaluación continua de políticas públicas.
La segunda fase representará el salto cualitativo definitivo
del Simulador Estratégico: pasar del análisis del presente a la evaluación de
escenarios y alternativas futuros. Una vez establecidos los equilibrios, el
simulador permitirá crear y comparar escenarios prospectivos, tanto
tendenciales como de transformación.
Esta capacidad convertirá al simulador en
una herramienta de urbanismo prestacional, en la que cada decisión política
pública puede anticiparse antes de implementarse, dando la posibilidad de
responder a preguntas como: ‘¿Qué pasaría si hacemos alguna modificación en tal
punto?’. La inteligencia artificial juega un papel creciente y protagonista,
facilitando el análisis urbano mediante consultas, comparación de escenarios,
identificación de patrones, anomalías y oportunidades territoriales.
La tercera fase cierra el círculo del planeamiento nativo
digital con la evaluación continua y sistemática de las estrategias del PEM.
Gracias al modelo temporal del simulador, la ciudad deja de considerarse
estática y pasa a entenderse como un proceso en constante transformación. Cada
estrategia definida podrá ser monitorizada con precisión porque el sistema
evaluará si las medidas están contribuyendo de forma efectiva a alcanzar los
equilibrios urbanos previstos y en qué grado.
El sistema permitirá realizar lecturas periódicas, comparar
la situación actual con la proyectada en los escenarios simulados y detectar
desviaciones, retrasos o impactos no previstos.